Consejos de Omaita

3 October 2007

Soneto (José de Espronceda)

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Fresca, lozana, pura y olorosa,
gala y adorno del pensil florido,
gallarda puesta sobre el ramo erguido,
fragancia esparce la naciente rosa.

Mas si el ardiente sol lumbre enojosa vibra,
del can en llamas encendido,
el dulce aroma y el color perdido,
sus hojas lleva el aura presurosa.

Así brilló un momento mi ventura en alas del amor,
y hermosa nube fingí tal vez de gloria y de alegría.
Mas, ay, que el bien trocóse en amargura,
y deshojada por los aires sube la dulce flor de la esperanza mía.

26 September 2007

A orillas del Duero (Antonio Machado)

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Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.
Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,
buscando los recodos de sombra, lentamente.
A trechos me paraba para enjugar mi frente
y dar algún respiro al pecho jadeante;
o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante
y hacia la mano diestra vencido y apoyado en un bastón,
a guisa de pastoril cayado, trepaba
por los cerros que habitan las rapaces aves de altura,
hollando las hierbas montaraces de fuerte olor?
romero, tomillo, salvia, espliego?.
Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.
Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo
cruzaba solitario el puro azul del cielo.
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,
y una redonda loma cual recamado escudo,
y cárdenos alcores sobre la parda tierra?
harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra?,
las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero
para formar la corva ballesta de un arquero en torno a Soria.
Soria es una barbacana, hacia Aragón, que tiene la torre castellana?.
Veía el horizonte cerrado por colinas oscuras,
coronadas de robles y de encinas; desnudos peñascales,
algún humilde prado donde el merino pace y el toro,
arrodillado sobre la hierba, rumia; las márgenes de río
lucir sus verdes álamos al claro sol de estío, y, silenciosamente,
lejanos pasajeros, ¡tan diminutos! carros, jinetes y arrieros?,
cruzar el largo puente, y bajo las arcadas de piedra
ensombrecerse las aguas plateadas del Duero.
El Duero cruza el corazón de roble de Iberia y de Castilla.
¡Oh, tierra triste y noble, la de los altos llanos y yermos y roquedas,
de campos sin arados, regatos ni arboledas; decrépitas ciudades,
caminos sin mesones, y atónitos palurdos sin danzas
ni canciones que aún van, abandonando el mortecino hogar,
como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar! Castilla miserable,
ayer dominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada recuerda,
cuando tuvo la fiebre de la espada? Todo se mueve, fluye,
discurre, corre o gira; cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.
¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerta de un pueblo
que ponía a Dios sobre la guerra. La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,
madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.
Castilla no es aquella tan generosa un día, cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,
ufano de su nueva fortuna, y su opulencia, a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;
o que, tras la aventura que acreditó sus bríos, pedía la conquista
de los inmensos ríos indianos a la corte, la madre de soldados,
guerreros y adalides que han de tornar, cargados de plata y oro,
a España, en regios galeones, para la presa cuervos, para la lid leones.
Filósofos nutridos de sopa de convento contemplan impasibles el amplio firmamento;
y si les llega en sueños, como un rumor distante, clamor de mercaderes de muelles de Levante,
no acudirán siquiera a preguntar ¿qué pasa?
Y ya la guerra ha abierto las puertas de su casa.
Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora.
El sol va declinando. De la ciudad lejana me llega un armonioso tañido de campana
ya irán a su rosario las enlutadas viejas?. De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;
me miran y se alejan, huyendo, y aparecen de nuevo, ¡tan curiosas!…
Los campos se obscurecen. Hacia el camino blanco está el mesón abierto al campo ensombrecido
y al pedregal desierto.

12 September 2007

Árbol de canción (Federico García Lorca)

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Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza
en el aire de ayer.

La niña suspirando
lo quería coger;
pero llegaba siempre
un minuto después.

¡Ay sol! ¡Ay luna, luna!
Un minuto después.
Sesenta flores grises
enredaban sus pies.

Mira cómo se mece
una vez y otra vez,
virgen de flor y rama,
en el aire de ayer.

5 September 2007

Arte poética (Jorge Luis de Borges)

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Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte que teme
nuestra carne es esa muerte de cada noche,
que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo de los días
del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años en una música,
un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño,
en el ocaso un triste oro,
tal es la poesía que es inmortal y pobre.
La poesía vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes
una cara nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca verde y humilde.
El arte es esa Itaca de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable que pasa y queda
y es cristal de un mismo Heráclito inconstante,
que es el mismo y es otro, como el río interminable.

29 August 2007

Abrazo

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Un simple abrazo nos enternece el corazón;
nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida.
Un abrazo es una forma de compartir alegrías
así como también los momentos tristes que se nos presentan.
Es tan solo una manera de decir a nuestros amigos que los queremos
y que nos preocupamos uno por el otro
porque los abrazos fueron hechos para darlos a quienes queremos.
El abrazo es algo grandioso.
Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos
cuando no conseguimos la palabra justa.
Es maravilloso porque tan sólo un abrazo dado con mucho cariño,
hace sentir bien a quien se lo damos, sin importar el lugar ni el idioma
porque siempre es entendido. Por estas razones y por muchas más…
hoy te envío mi más cálido abrazo.

22 August 2007

Amparo (Federico Garcia Lorca)

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Amparo,
¡qué sola estás
en tu casa vestida de blanco!
(Ecuador entre el jazmín y el nardo.)
Oyes los maravillosos surtidores de tu patio,
y el débil trino amarillo del canario.
Por la tarde ves temblar
los cipreses con los pájaros,
mientras bordas lentamente
letras sobre el cañamazo.
Amparo,
¡qué sola estás
en tu casa vestida de blanco!
Amparo,
¡y qué difícil decirte: yo te amo!

15 August 2007

Dos baladas amarillas (Federico Garcia Lorca)

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En lo alto de aquel monte hay un arbolillo verde.
Pastor que vas, pastor que vienes.
Olivares soñolientos bajan al llano caliente.
Pastor que vas, pastor que vienes.
Ni ovejas blancas ni perro ni cayado ni amor tienes.
Pastor que vas. Como una sombra de oro en el trigal te disuelves.
Pastor que vienes.

 La tierra estaba amarilla.
Orillo, orillo, pastorcillo.
Ni luna blanca ni estrella lucían,
Orillo, orillo, pastorcillo.
Vendimiadora morena corta el llanto de la viña.
Orillo, orillo, pastorcillo.

8 August 2007

Amistad

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Vuestro amigo, es la respuesta a vuestras necesidades.
Es vuestro campo, que sembrais con amor, y cosechais con gratitud.
Y es vuestra mesa, y el fuego de vuestro hogar.
Porque acudís a él para saciar vuestra hambre,
y lo buscáis en procura de paz.
Cuando vuestro amigo revela sus pensamientos,
no teméis el " no " en vuestra propia mente, ni reteneís el " sí ".
Y cuando él guarda silencio, vuestro corazón no cesa de escuchar a su corazón.
Porque en la Amistad, todos los pensamientos, todos los deseos,
todas las expectativas, nacen sin palabras, y son compartidas con callado gozo.
Cuando os separáis de vuestro amigo, lo haceis sin aflixión.
Porque lo que más amáis en él, puede ser más diáfano aún en su ausencia,
como para el alpinista la montaña aparece más despejada desde la llanura.
Y dejad que en la Amistad no exista otro propósito que el de profundizar el espíritu.
Porque el amor que busca otra cosa, que no sea la revelación de su propio misterio,
no es amor, sino una red tendida, y solamente lo inútil es pecado.
Y procurad que lo mejor de vosotros, sea para vuestro amigo.
Si debe conocer vuestra bajamar, dejadlo conocer también vuestra pleamar.
Porque ¿qué amigo es aquél que tuviérais que buscar para matar las horas?
Buscadlo con horas para vivir. Porque es misión suya llenar vuestras necesidades,
pero no vuestra vaciedad. Y, que en la dulzura de la amistad haya lugar para la risa,
y, para los placeres compartidos. Porque en el rocío de las pequeñas cosas,
el corazón encuentra su mañana,
y, toma su frescura.

1 August 2007

Regreso (Manuel Machado)

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Largas tardes campestres;
alamedas rosadas;
aire delgado que el aroma
apenas sostiene de la acacia;
huerto, pinar…
Llanuras de oro viejo,
azul de la montaña…
Esquilas del arambre y balido,
sin fin, de la majada,
en el silencio claro…
¡Adiós, adiós!
¡Que la ciudad me llama!
Maravillosa noche estremecida
por el rumor del agua
y el fulgor de los astros
imán de la mirada perdida
en lo insondable de la eterna pregunta?.
(El grillo canta, corre la estrella,
el aire suspira entre las ramas).
Sueño tranquilo y sano,
velado por las plantas
humildes de la tierra
y por el bravo eucalipto
que asoma a mi ventana…
Noche de paz y de salud y sueño…
¡Adiós, adiós!
¡Que la ciudad me llama!
Allegro matinal,
tímida gloria
y milagro de nácar,
a las corolas risa,
trino a las aves
y delicia del alma,
aire en las sienes,
despertar, eterna juventud
¡oh mañana
que abres los ojos y las rosas!,
dulce y poderosa gracia…
Mañana de mi huerto,
suave y pura…
¡Adiós, adiós!
¡Que la ciudad me llama!
¡Me llama la ciudad
que ignora el cielo
y la tierra y el agua
y el sol y las estrellas,
febril y jadeante,
apresurada,
con su aliento mefítico,
y su llanto y sus máquinas,
sonora de metales infecta de palabras!

25 July 2007

Adivinanza de la guitarra (Federico Garcia Lorca)

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En la redonda encrucijada,
seis doncellas bailan.

Tres de carne
y tres de plata.
Los sueños de ayer
las buscan
pero las tiene abrazadas,
un Polifemo de oro.

¡La guitarra!

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